sábado, 10 de octubre de 2009

:: "Pensar"

Comenzar por despojarse de todos los preconceptos, de todas las cosas que fueron colocadas en el espíritu por la educación y la costumbre.
Elaborar después, lo mejor que se pueda, un sistema propio, a partir de todos los sistemas que aprendió, un sistema tan coherente que sea capaz de dar una interpretación de la verdad, de la belleza y de la conducta.
Abandonar posteriormente este sistema que formó.
Habrá llegado a amarlo, pero reconocerá, ahora, que no vale más que los otros sistemas filosóficos que comparó entre sí, o que, una vez establecido el suyo propio, rechazó.
Habrá atravesado así los cuatro estadios falsificadores de la realidad: el Dogmatismo, la Inteligencia concreta o Ciencia, la Inteligencia abstracta o Filosofía y la Inteligencia Crítica.
El Dogmatismo, por el cual está preso de los demás; la Ciencia, por la cual está preso de la Naturaleza; la Filosofía, por la cual está preso a los intelectos de los otros; su propia filosofía, por la cual está preso de sí mismo.
Una vez que el hombre haya logrado superar estos estadios estará en condiciones de comenzar a pensar."


Fernando Pessoa

3 comentarios:

Heimdall dijo...

Me gustó mucho el texto aunque pienso el hecho que el autor presentara el buen pensar en "estados" podría dar lugar a una absurda dogmatización del mismo cuando depende de la persona misma.

Javier Travieso dijo...

Efectivamente, el pensar pleno, absoluto, solo se puede dar adecuadamente en el vacío. Todo lo accesorio y adventicio se convierte en cadena.

Ahora bien, estas cadenas (inevitables, pues nos son dadas nada más nacer) tienen una función relacionada con la praxis social (el "desarrollo" cara los otros, o el mundo académico) Es por ello que se necesitan, hace falta aprehenderlas ¡Pero no por ello dejan de ser mentira!

El conocimiento ABSOLUTO nos viene dado al nacer, pero lo hemos ocultado, enterrado. Nos hemos edificado una mentira.

De vez en cuando, entre las sólidas construcciones, vuelve a surgir (ya que nunca muere) en forma de iluminación, de despertar, de repentina lucidez (aforismo oscuro e implacable) A esta "iluminación" (dada solo en algunos hombres) la podriamos llamar instinto Nada hay más verdadero que el instinto, pero este es corrompido de continuo por los hechos formales.

Manoel dijo...

De la nada, nada se intelige. Lo dice una persona que ha pasado largo tiempo pensando en nada.

Como nacemos con un conocimiento absoluto y lo accesorio nos aleja de él, lo lógico sería no estudiar, sentarnos en una esquina mientras nos inyectamos una dosis de heroína y esperar la llegada de la Revelación (de la Estructura o Fórmula, como dicen algunos).